21 de enero de 2026

El tono lo es todo: lo que aprendí de un coche rayado

Esto pasó hace tiempo. Por desgracia, he tenido que achatarrar mi coche (pero esa es otra historia 😅), pero me quedo con la enseñanza de esta anécdota y he pensado que también os podría servir…

Una mañana, al coger mi coche, me encontré con que otro estaba aparcado muy pegado al mío. Intenté abrir la puerta con cuidado, sin rozar el coche de al lado… y de pronto oigo una voz:

 "tú sigue así... no me importa que me rayes el coche" 

Al principio me sentó mal. Estaba haciendo cabriolas para entrar en el mío sin ni siquiera rozar el suyo, y él suelta esa ironía. Le contesto un poco enfadada:

– “No, no te lo he rayado.”

Y él:

– “Sí, ya lo sé… es porque está tan rayado que no pasa nada si se raya un poquito más.”

Esto me ha hecho pensar que según el tono que utilicemos una misma frase puede ser ironía, o una broma... La importancia se la damos nosotros y como la percibimos.

Asi que cuando nos encontremos en una,situación similar piensa en el “Tú sigue así”… ahi lo dejo. 😏




No hay comentarios:

Publicar un comentario