Os cuento una anécdota muy divertida que me pasó con Rocío, de la que ya os hablé en otra de las entradas.
Ya veréis.
Era su cumpleaños y habíamos quedado a comer las tres: Elisa, Rocío y yo. Estábamos tranquilas, felices, compartiendo confidencias de esas que hacen que el tiempo pase sin darte cuenta.
Pero de pronto llegó la mala noticia: a Elisa le habían puesto una reunión de teletrabajo imposible de posponer. Así que decidimos aprovechar al máximo el rato con ella y acompañarla lo más cerca posible de su casa.
Paseábamos por calles bonitas, nuevas para mí… para nosotras. Y como soy curiosa por naturaleza, le dije a Rocío: —Oye, ¿y si nos damos una vuelta por aquí?
Ella aceptó encantada.
A lo lejos vimos una estantería solitaria en mitad de la calle, llena de libros. Libros viejos, de esos que parecen estar esperando una segunda oportunidad. Nos acercamos, empezamos a cogerlos, a comentarlos… Yo ya me había guardado dos en el bolso, mientras escuchaba atentamente a mi amiga hablarme de sus libros especiales, de por qué uno de ellos había sido tan importante para ella. No me importaba nada más.
Hasta que, de repente, oigo a Rocío hablar con alguien.
Y entonces caigo en la cuenta.
Los libros no eran gratis, como habíamos creído.
El tendero estaba allí, serio, mirándonos con una mezcla de “no entiendo nada” y enfado en la cara.
Nosotras, rojas como tomates, devolviendo los libros a toda prisa, entre risas nerviosas y bromas sobre que, si acabábamos en la cárcel, al menos nos librábamos de hacer la cena de Navidad.
Esa anécdota nos acompañará siempre.
Yo suelo ser bastante observadora, me fijo en los detalles, pero ese día me dejé llevar. Quería saber por qué ese libro había sido tan especial para mi amiga, qué historia había detrás.
No ha sido la única anécdota que nos ha pasado juntas. Ya podríamos contar unas cuantas. Pero en todas hay algo en común: las risas compartidas y ese sonrojo que últimamente ha decidido instalarse en mi cara.
¿Y vosotros?
¿Tenéis ese tipo de anécdotas que, solo con recordarlas, os hacen reír a carcajadas?
Si queréis, podéis contármelas.


.png)



